Valores, Cultura y Relevo Generacional

¿Por qué resulta tan difícil afrontar con éxito el relevo generacional? ¿Qué herramientas tengo a mi alcance para transmitir el legado a la siguiente generación?

Estas y otras preguntas similares están en la agenda de todos los empresarios familiares. Fruto del trabajo que llevamos a cabo con Empresas Familiares hemos visto como muchos empresarios ponen el foco en lo que nosotros llamamos “aspectos técnicos” es decir, dar una buena formación universitaria a sus hijos, ofrecerles la posibilidad de realizar cursos en el extranjero para que, al mismo tiempo que mejoran sus conocimientos, aprendan con soltura una segunda lengua, etc. Y todo eso está muy bien, es una condición necesaria, pero no suficiente.

En Axialent entendemos que de cara a afrontar con éxito el reto de la sucesión la clave es poner el foco en lo que denominamos “habilidades humanas”. La capacidad de una familia para gestionar de manera conjunta una Empresa, y al mismo tiempo fomentar los vínculos familiares, no depende de ninguna habilidad o conocimiento técnico. La clave del éxito está en la capacidad de la familia de ganar consciencia de unas pocas cosas, pero esenciales:

  • Modelos mentales: Los modelos mentales son las ideas y creencias que cada una de los miembros de la Empresa Familiar tiene que condicionan la manera en la que percibe la realidad que le rodea. De cara a fomentar el vínculo familiar, en primer lugar, es esencial ser consciente que todos tenemos nuestros propios modelos mentales, y en consecuencia, no todas las personas percibimos la realidad de la misma manera. Una vez que actuamos de manera consciente, estamos en disposición de dar el siguiente paso: adoptar aquellos modelos mentales que resulten más efectivos, no sólo desde el punto de vista personal, sino también, desde el punto de vista de la familia y de los resultados de la Empresa Familiar. En Axialent, trabajamos sobre la base de tres modelos mentales o arquetipos. Nuestra experiencia nos dice que aquellos miembros familiares que comparten estos modelos mentales y desarrollan comportamientos anclados en dichos modelos mentales, tienen una mayor efectividad en la obtención de sus objetivos, en las relaciones familiares, y en su bienestar y satisfacción personal.
    • El primero de ellos es el modelo mental de RESPONSABILIDAD. A la hora de enfrentarme a la realidad puedo adoptar dos actitudes: culpar al entorno de mis fracasos o enfocarme en mi capacidad de responder. Por muy complejo que sea el marco de relaciones familiares, por muy complejo que sea el entorno, el empresario familiar siempre tiene la capacidad de elegir, y desde esas capacidades puede apalancarse para convertirse en protagonista del futuro de su propia compañía.
    • El segundo de ellos es el modelo mental de ARROGANCIA. Desde una actitud arrogante pensamos que MI verdad es LA verdad; mientras que desde una actitud de humildad pensamos que MI verdad es MI verdad. El modelo mental con el que los miembros de la familia empresaria abordan sus relaciones tiene un impacto trascendental en los resultados. Desde un modelo arrogante, será difícil entender que otros miembros de la familia pueden tener diferentes expectativas de futuro para la empresa. Solo desde la humildad estaremos en disposición de entender diferentes posiciones y de negociar una solución constructiva que permita la continuidad de la empresa familiar.
    • El tercer modelo mental, es el de Integridad. En el ámbito de la Empresa Familiar, son muchas las decisiones difíciles que hay que afrontar, y en muchas de ellas, la tensión emocional es muy elevada ya que están en juego aspectos no sólo de negocio, sino también afectivos. La única alternativa que nos puede garantizar el éxito de proceso es actuar siempre alineado con nuestros valores.
  • Comportamientos: La comunicación efectiva. En Axialent manejamos un concepto de comunicación que para nada tiene que ver con los aspectos técnicos de la comunicación (expresión verbal, lenguaje corporal, etc..). Nuestro concepto de comunicación efectiva es más profundo, y tiene que ver con la capacidad que todos los miembros de la Empresa Familiar deben tener de expresar sus opiniones de una manera honesta y respetuosa. Es decir, no decir de manera brusca y autoritaria los primeros que te viene a la cabeza, pero tampoco dejar de expresar tu opinión por miedo “al qué dirán”.

El valor diferencial que aportamos a las Empresas Familiares radica en que nuestra metodología de trabajo permite trabajar desde lo “más profundo”, es decir, los modelos mentales, para construir comportamientos efectivos que contribuyan al logro de los restos: Empresas rentables – Familias cohesionadas – individuos satisfechos y felices.

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